Febrero es uno de los meses más fríos en Finlandia. Durante algunas ocasiones le pegamos a los -35°C.

Lo interesante del asunto es que los días más fríos son siempre los más despejados. Si está soleado y clarito el día, es probable que sea frío frío. Si en cambio el día es nublado, no lo será tanto.

Me dicen que esta situación, a todas luces contraintuitiva, se debe a que las nubes ayudan a mantener la temperatura; si no hay nubes, el calor de la tierra se va al espacio.

Sea lo que sea, si está despejado en febrero, a ponerse veinte capas de ropa.!