Llevo casi dos años en Finlandia, hablo el 80% de mi tiempo en inglés, y el 20% en Finés, que no es que sea muy bueno hablándolo, pero entiendo lo que sucede a mi alrededor. El Español casi no lo uso para nada, apenas si con un par de amigos, o cuando escribo en mi blog, o en el Messenger con mi familia o amigos.

A veces se me bota el patín entre los 3 idiomas, hay conceptos que solo me vienen a la mente en uno u otro idioma, francamente por que son más claros en otro idioma, o por que los aprendí en algo diferente del español. Por ejemplo la nieve, en español básicamente solo existe una palabra que incluye una gran cantidad de conceptos en finlandés que NO son nieve… y efectivamente no son. Entonces como referirse a räntää o loska en español, son räntää y loska. De la misma manera, los conceptos que aprendo en la universidad son conceptos en inglés, cuyo significado simplemente no tiene sentido en español, por ejemplo “empowerment” como traduces eso? empoderamiento? suena como traducir superman por granhombre… o teräsmies en finés (que por cierto sí está traducido así jejeje).

En inglés pues tengo unos terribles problemas y mi acento simplemente es imposible de ocultar por más que trato y trato. Los peores para hablar son los nativos de USA, Australia, Irlanda o Inglaterra (Sobretodo del norte), hablan horrendo, nadie les entiende, sobretodo por que usan conceptos super oscuros del dialecto de su región como si todo el mundo fuera a entenderles… después de un tiempo se acostumbran a hablar en neutral.

Todo esto me llama la atención por que a veces olvido algunas reglas anti-intuitivas del español. En estos tiempos de globalización, tanto el inglés como el español deberían simplificarse.

Francamente creo que los señores de la real academia de la lengua se dedican a preservar una serie de elementos del idioma que francamente no tienen sentido de existir. Hay letras que sobran, reglas que faltan y palabras exageradamente complejas que solo se aprenden con base a memorizar conceptos que van en contra de toda lógica y de muchas reglas.

Un caso interesante es el de la letra “C” a veces suena como “S” y a veces como “K” y a veces va junto con la S, a veces antes (CS) y a veces después (SC). Al final siempre suenan como “S” o como “K”. Estoy seguro que hay doscientos millones de explicaciones por los que la palabra haya evolucionado hasta ser de esta manera, pero no veo por que no deberíamos simplificar el idioma y mandar a la chi%$#da letras que simplemente hacen más complejo escribir, con “K” lo que suene a “K” y con “S” lo que suene a “S”.

Ya ni que decir de la espantosa “X” que a veces suena como “cc”, a veces como “sh”, a veces como “s” y a veces como “j”; gracias a soberana estupidez de la lengua nunca nadie sabe como se pronuncia México. y siempre terminamos siendo Meksiko. Y por supuesto dejaremos para otra ocasión cosas como la “H-J” o la “Y-Ll”.

Desde esta pequeña esquina virtual, espero que en algún momento se simplifiquen los idiomas, aunque no les guste para poder tener comunicación como Dios manda.