Mi buen amigo Ari, me invitó ayer por la tarde a un evento que jamás en la vida pensé participar. Hirvipeijaiset, es mitad ritual, mitad fiesta en la que los cazadores organizan una cena con carne de alce para los dueños de las tierras y sus familias dónde la cacería tomó parte.

La cacería en Finlandia es una tradición ancestral, y es estrictamente regulada por el gobierno. De hecho las cuotas de alces cada año se revisan de acuerdo a la población de estos animalitos que haya en cada región. Finlandia sobrevive gracias a su magnífica administración de bosques, que son talados y reforestados continuamente, sin embargo los alces se comen los árboles pequeños que aun no han crecido lo suficiente, por lo que si hay demasiados, pueden acabar con un bosque recién reforestado.

Pues Ari me invitó a esta cena ya que su papá tiene tierras, en la que el plato principal es carne de reno (Hirvi) cocinada de manera tradicional, cerveza hecha en casa (kotikalja), ensalada con moras de todo tipo, y paté de hígado (de alce). Absolutamente delicioso.

Según me comentan los orígenes de esta fiesta son paganos, y probablemente prehistóricos, en los que los cazadores hacían un ritual cada año para agradecer y pedir por la cacería del siguiente año. Después con el establecimiento del órden social, y la iglesia, se hizo para agradecer a los dueños de las tierras por permitir cazar en sus terenos. Por el momento no se pueden cazar más que alces en Finlandia, ni osos, ni lobos, (hasta dónde sé) y los renos son más parecidos a borreguitos en ese sentido, los crían en granjas en Laponia.

Yo personalmente no estoy de acuerdo con la cacería deportiva, creo que matar por diversión no es una cosa que pueda ser sana. Sin embargo, si se va a realizar algo así, por que si son un número grande pueden ser plaga, o por que sean animales agresivos que ataquen a personas, al menos en Finlandia está muy bien regulado cuidando de no dañar al ambiente. Si no se tiene el permiso, matar animales es ilegal.