4a entrega: Aventuras por Italia

3a entrega: Las primeras desventuras

2a entrega: Praga

1a entrega: La tripulación

Milano, la ciudad pesadilla

Y así dejamos venecia. Las cosas se veían mejor, y disfrutábamos cada vez más del viaje. El ánimo estaba de lo mejor por que veríamos Milano y cruzaríamos a Suiza esa misma noche. Las cosas pintaban bien.

mmmm, tal vez no.

No teníamos ningún hostal registrado en Milano, por que pensábamos solo visitarlo durante el día y dormir en Lugano. En Milano, buscar en cualquier café internet un hostal para pasar la noche en Lugano y listo. sí sí, claro.

Si alguna vez he visto una ciudad fea esa es Milano, no solo es fea es horrible, y resulta que parece que llegamos en la semana cuando todos los italianos se van de vacaciones o algo así. Parecía un pueblo fantasma, así como en las películas, ciudad sabbatta. En cuanto nos bajamos del tren, nos sorprendió la poca cantidad de automóviles, apenas unos cuantos, en la larga avenida principal, y casi nadie caminando por las calles, solo algunas personas de color sentados en las banquetas bebiendo y usando droga.

Todos los comercios cerrados, inclusive los restaurantes, no habia nada abierto, nada. Estábamos entre asustados, consternados e intrigados. Las oficinas y edificios de comercio cerrados, las calles vacías, era como despertar en una pesadilla.

Nuestro tren salía en 6 horas, a pasar 6 horas en la ciudad fantasma. Caminar hasta el centro buscando un café internet. NADA, no encontramos ninguno, tan frustrados estábamos que terminamos comiendo una hamburguesa de Macroñas en la Piazza del Duomo, que si bien es bonita, no es increible. La magnifica catedral la estan arreglando así que solo vez andamios y una horrenda tela en lo que debería ser la fachada. En conclusión exijo que alguien me regrese mis seis horas de vida.

Por si eso fuera poco, como no encontrabamos y no encontrabamos ningun cafe internet, nos comenzamos a preocupar por dónde pasar la noche puesto que comenzaba a oscurecer. Las calles en definitiva no parecían de ninguna manera lo suficientemente amigables para pasar varias horas en la oscuridad y frío, y la estúpida estación de trenes cierra a las 12 pm y abre a las 6, gracias.

Al fin encontramos un cafe internet, probablemente el único abierto en la ciudad que cobraba 2.40 euros por 15 minutos… (sí leyeron bien… 35 pesos por 15 minutos) en unas maquinas lentas. Nosotros pobres y pues a navegar a toda velocidad. Todos los hostales de Lugano, (que en Internet al menos solo encontré 2) estaban llenos. Inclusive hablamos por teléfono para encontrar una alternativa y no. Lleno, todo lleno.

Al final en un acto de desesperación encontré un hostal en la misma Milano, que cobraba, al parecer, no demasiado caro, y aseguraba estar muy cerca de la estación de trenes…. Mentira ambas! Caminamos probablemente 5 kilómetros durante mas o menos 40 minutos con las mochilas a cuestas, los esquies, y la antorcha, cansados, hambrientos y comenzaba a llover. (Danita con sus esquis, la antorcha y las mochilas en el suelo de la estación de trenes de Milano)

Al llegar al “hostal” que pongo entrecomillado por que eso no era un hostal, nos dimos cuenta que era en realidad una casa con rejas de acero (cerradas bajo llave) en una zona bastante fea de la ciudad, y con el estereotípico letrero de Hotel con letras rojas brillantes.

Nos atendió el encargado, que ERA CHINO! y no hablaba nada de inglés, ni español, ni frances, ni finlandés, creo que al menos italiano. Nos dio a entender que no “desgraciadamente” no tenía ninguna de las habitaciones que anunciaba en internet, pero que tenía una disponible… carísima y horrible. Pero pues que remedio.

Estábamos conmocionados con la horrenda habitación. No se por que no le tomamos fotos, bueno tomamos video pero no fotos. tenía el toilette, WC, Trono, o como quieran llamarle a 30 centímetros de la cama, sin ninguna pared intermedia, cortina, nada. Pero eso sí, había tele a color. Así como en la carcel.

Dormimos mal algunas horas y salimos a primera hora del día a Suiza.

Suiza, un país espectacular

Qué bueno que viajamos de día para entrar a Suiza. No nos cansamos de decir woooow, en el tren veíamos de ventana en ventana mientras que el paisaje era cada vez más espectacular. Vimos el amanecer entre los lagos y los Alpes Italianos y Suizos. Montañas y riscos se recortaban dramáticamente entre la niebla de la mañana. Lagos cristalinos y carismáticos pueblos a las faldas de alguna montaña eran bordeados por el paso de nuestro tren entre las cordilleras.

Decidimos bajarnos en Thun Suiza, una amiga finlandesa me había recomendado esa ciudad, está en el mismo lago de Interlaken, pero no es tan turística. Que bueno que nos lo dijo. Maravillosa ciudad, probablemente como ciudad/pueblo, es de lo más hermoso que he visto, con su precioso lago color turquesa, sus montañas y sus castillos. Ayuda al pueblo que la mayoría de sus habitantes sean pensionistas millonarios que seguramente hicieron su fortuna en Berna o Zurich y se retiraron a esta ciudad. Por cierto que cara ciudad.

La buena noticia es que llegamos justo el día en el que el pueblo celebraba su aniversario, por lo que tendrían fuegos pirotécnicos en la noche. Pero nosotros aun sin lugar para pernoctar. Fue una buena noticia saber que habría fiesta en el pueblo, pero mala noticia por que todo para variar estaba reservado, ningun lugar donde quedarnos, y esa noche llovería, como nos aseguraron varios locales.

Decidimos conseguir una tienda de campaña en una tienda de descuentos, y tambien compramos unos maravillosos impermeables que estaban de descuento, pero con la novedad de que tenían patitas jajajaja. Vean la foto por Dios.. (después de la foto les recortamos las patitas, la foto anterior de yo en el puente con los esquis es tomada después)

Sobre decir que ninguno de nosotros, excepto Danie, llevaba saco de dormir. compramos la casa más barata que nos encontramos y pues listo, a pasar la noche…. pero ¿Dónde?

Fué en ese momento dónde tuvimos casi una epifanía. Sin dinero para comer, sin lugar dónde dormir, casi a punto de llover, lejos de casa, sin entender la lengua… sentados los tres frente al lago, durante un buen rato, solo observándolo dije en voz alta. Esto es de lo más bonito que he visto en mi vida, no me importa realmente nada más.

Al regresar a nuestras bicicletas, la realidad regresó, junto con sus problemas.

– ¿Por que no nos vamos al bosque y ponemos nuestra casa de campaña en cualquier lugar?

Pues sí, no suena tan mal, pero llegar al bosque no es tan sencillo como parece, por que es montaña y casi todo tiene casas y casas super snob dada la proximidad del lago. Al final encontramos un camping place.

Dejamos nuestras cosas en el camping place en unas bicicletas que rentamos de a gratis (eran patrocinadas) y regresamos al pueblo para la fiesta. Regresamos nuestras bicicletas y nos preparamos para la celebración. En ese pueblo no se respiran miserias (excepto nosotros) los fuegos artificiales fueron soberbios, duraron mas de hora y media, y encendieron el cielo nocturno de manera maravillosa. Lo malo, los policias cerraron la única vía para llegar a nuestro camping place, así que ahi nos tienen, cansadisisisimos, ahora sí con muchisima hambre, y estaba lloviendo bastante fuerte.

(En esa casa dormimos tres bajo la lluvia) No se como llegamos al camping place, de una sola pieza, creí que nos quebrábamos aíi mismo. Nuestra casa de campaña era para 2 y nosotros eramos tres, pero ese no fue el problema, tenia ventanas y la tela era como de tercera, el agua entraba y nuestra casa se inundaba. Anu, Finlandesa al fin, sabe mucho más de estas cosas, y coordino a nuestro equipo: Cartones en el suelo para absorber la humedad, y vaciamos nuestras mochilas adentro para generar calor, nos apachurramos al interior y dormimos con nuestros impermeables, tapados con la única manta/ saco de dormir de Daniela. Yo tiritaba de frío, y soñaba que dormía en una alberca. Noche patética.

Sobrevivimos.

Sobre el resto, no hay mucho más que contar, excepto que Interlaken es una verdadera trampa de turistas en el que todos hablan chino o japones, las tiendas las atienden japoneses, y pues ya. El lugar es precioso y escalamos una montaña, gran Highlight del viaje.

De regreso a Finlandia, Perdimos el avión desde Alemania, en una carrera frenética contra el tiempo, llegamos 30 minutos antes de que el avion volara, pero los intransigentes de Ryanair, con tal de hacer dinero no nos dejaron subir… malditos. Tuvimos que pasar la noche en el aeropuerto de Hahn, que es de por si bastante patético. Ryanair lo anuncia como Frankfurt, pero no está ni siquiera cerca de Frankfurt, es una tomada de pelo, ojala alguien los demande pronto.

Danie me vino a visitar a Finalndia y pasamos también aqui algunas aventuras. Regresó a México y ahora está feliz con sus esquies y grandes memorias… como Anu y como yo.