– Moi – Digo al contestar el teléfono, en la manera habitual en Finlandia
– ¿Daga estás ahi? – se escucha al otro extremo de la línea
– ¿Junior?, ¡Qué onda guey! – digo yo emocionado de escuchar al amigo lejano y poder hablar en español.

Una llamada desde México, de la oficina de IDM, dónde un buen amigo mío Junior a.k.a Latas a.k.a Poe, me habla para cotorrear un proyecto. Me cuesta trabajo tomar el telefono por que estoy en la calle en mi bicicleta a la mitad de la nada a -15 grados y en mis manos traigo dos capas de guantes.

– ¿Qué pedo guey, cotorreamos la chingadera esta? – me comenta en el inconfundible slang chilango (lease de la ciudad de México).
Se me comienza a congelar la mano… – Sí, fresh… aguántame por que hay que arrastrar la bicla – contesto emocionado por poder hablar el dilecto del D.F

Comenzamos a revisar el proyecto y sus implicaciones para el control del mundo… errr…. bueno para el análisis de la investigación. Mi mano está helada y sigo empujando la bicicleta.

– Esperame, dejame me cambio de mano…. – Detengo el celular entre la oreja y el hombro, busco mi guante en el bolsillo, me lo pongo, luego la segunda capa y despues cambio de mano. -Ya está…. – continúo
– ¿No mames, mides 4 metros? ¿Cómo le haces para tardarte tanto en cambiar de mano? – Dice Junior sorprendido
– Pues por que la mano se congela y necesito los guantes…. – contesto como si fuera obvio….
– Chale, estoy hablando con un superviviente –

Seguimos revisando el proyecto super obsesionados cuando llego a mi casa, dejo mi bicicleta y ahora todo está bien. En ese momento los roles se cambian.

– ¡Hay gueeeey! – grita Junior
– ¿Que pasó?
– Casi me mata un loco en Insurgentes con su carro – Dice Junior en el teléfono
– ¿Y yo soy el superviviente?

La tecnología moderna hace posible que un par de científicos sociales puedan estar en el otro lado del mundo hablando como si no pasara nada… bueno sobreviviendo a su entorno!🙂