(Sonará increible, pero esta es una foto tomada desde la ventana de mi casa)

Estuve re – leyendo mis posts de hace un tiempo para acá, y me di cuenta que desde que llegó la onda helada de menos 30 grados y hasta el 14 de febrero, no escribí nada más que flagelaciones. (aunque el día del flagelo lo amerita aunque muchos no me hayan criticado en los comentarios). Bueno, el punto es que el clima es hermoso, soleado solo estamos a menos 4 o menos 5 grados, por lo que es un muy buen momento como para tomar los implementos de deportes invernales e intentar nuevos hobbies. Aprovecho que están los juegos olímpicos de invierno de los que no entiendo gran cosa. Por ejemplo, el maldito hockey sobre hielo nunca veo donde esta la mugrosa bolita esa, y los trineos, pues no tienen ningún chiste, y el horrendo Curling o ese en el que se dedican a trapear el piso enfrente de una pelota es el deporte más pendejo y menos deportivo del planeta. En este caso, es por eso que decidí patinar sobre hielo; como el lago principal se congela, y solo mide 200 km de largo (no es exageración, eso mide), pues a patinar sobre el lago. Pensé en el esquí o en el snowboarding, pero como le medio tengo miedo a las alturas, al menos puedo practicar algo sin necesidad de “caer” por la nieve. Lo anterior resultó muy estúpido, por que ahora solo caigo sobre el hielo que es un poquito más duro. Les he pedido a mis amiguitos y amiguitas finlandeses (en género neutro para que no se enoje Fox) que me enseñen a patinar, y como todos ellos saben patinar por que es obligatorio en su escuela primaria, pues con gusto me enseñan, viendome con una mezcla, de admiración y verguenza (que bueno que quiera aprender, pero como alguien de más de 10 años le interesa aprender a patinar en lo absoluto).

Cuatro amiguitas mías tomaron mi llamado Reeta, mi amiga rolera de quién no tengo foto, Ling mi amiguita de Hong Kong, y dos patinadoras casi profesionales: Elisa y Jenni, quienes son buenas amigas mías en Finlandia, y patinan casi diario, asi que no les costo ningún trabajo patinar conmigo. Después de al menos 13 caidas en 3 sesiones, ya so capaz de patinar derecho, y llevarles el paso. Lo cual es bastante bastante bastante más dificil de lo que parece, sobretodo frenar. Pues después de todo el entrenamiento, pudimos al final lograr que completara un circuito en el lago sin romperme la mandre, por que he de decirles que es hielo natural, por lo que tiene unos cracks espantosos y los patines pueden atorarse con la consiguiente sorrajada que uno se acomoda.

Aquí el Agoran después de una tediosa clase de patinaje y las dos instructoras, Jenni y Elisa (Ambas hablan español, y prometí pasarles la foto por este medio! Gracias por no burlarse – mucho – de mis caidas!)