Hoy decidí levantarme temprano por que tengo que hornear pan, lavar mi ropa y limpiar la casa… y como decidí que eso suena increiblemente gay, también decidí incluir una actividad no gay como escribir en el blog.

Estimados millones de lectores que seguramente ven mi blog desde cientos de paises en la tierra; por fin estoy de regreso en Finlandia despues de unas vacaciones increibles en México, mi país natal.

Después de celebrar la navidad y el año nuevo en casa y con la familia, pues como que habia tenido my descuidado el Blog; pero año nuevo y vida nueva, y este es entonces la primera entrada del año y con tantas cosas que contar.

1. Las fiestas en México

Fue una temporada increible, por supuesto ver a la familia después de meses de ausencia es increible; además del consumismo sin sentido, la temporada navideña al menos es una gran excusa para regresar y estar con los nuestros y vi a muchos amigos y amigas en México, a quienes extraño infinitamente. Hubieron algunos que se me escaparon y no logré ver, pero que igual los tengo en la mente y tan cerca como los que sí logré ver. (como por ejemplo al Eudark y al Quesenel).


Cenamos increible y bailamos hasta altas horas de la madrugada, vi a muchisima gente y me enteré de cosas nuevas, como por ejemplo que mi papá es modelo y actor desde hace 2 meses! Es en serio y le va bien!

Me di cuenta de que esta época en Finlandia sería definitivamente la mejor época que he vivido, si estuvieran aqui amigos y amigas tan entrañables que son lo que hace a México único, por más que la gente qe va al mundial extrañe fervientemente “los taaacos”, la verdad es que es la gente, nada más (bueno y el Sol). Gente como Danaeé, El Junior, Greaves, Nacho, Jorge, René, el Obal, Yemmy, el Doc por mencionar solo algunos, hacen que valga la pena gritar el 15 de septiembre ¡Viva México!.


2. El vuelo de regreso

También de regreso hubieron aventuras, en el vuelo de regreso mi vecino fue un italiano viejo y gruñón que decidió armarla de tos, por que en su imaginación yo me cruzaba a su asiento. Psicótico el señor, y no hablaba nada ni de español, ni de inglés, ni alemán (Ni finlandés). Desesperante el señor e hizo mi viaje mucho más dificil de lo que hubiera sido necesario. Llamó a la sobrecargo 5 veces, y la pobre le explicaba una y otra vez, que no me podía decir nada por que estaba en mi lugar, eso en una mezcla de inglés y lenguaje de señas. el señor se dedicaba a picarme las costillas con su codo!

Al final le dije las únicas palabras que se de italiano “Stronzo di Merda” se ofendio tanto que se paró al baño rojo del coraje, aproveché para quedarme dormido y no supe nada de el hasta más adelante en el vuelo cuando volvió a despertarme. Le aventé todas las maldiciones y ataques energéticos que me sé hasta que me cansé y me quedé dormido de nuevo.

También me llevé mi bicicleta enrollada en plástico y desarmada, que junto con mi maleta mounstruosa fueron un super dolor de cabeza para llegar aqui. pero bueno ya llegué y veremos como nos va este semestre.!