Diez palabras Viernes, Jul 29 2005 

¿Cuáles son las diez palabras más lindas, más hermosas, más bellas, más sonoras, más evocadoras del castellano o español?

Sonoridad, Concepción, Salteador,
Sublime, Aguardiente, Amanecer,
Viento, Balancear, Misterio,
Chingar

Diez palabras Viernes, Jul 29 2005 

¿Cuáles son las diez palabras más lindas, más hermosas, más bellas, más sonoras, más evocadoras del castellano o español?

Sonoridad, Concepción, Salteador,
Sublime, Aguardiente, Amanecer,
Viento, Balancear, Misterio,
Chingar

Trailer: Mi nuevo pueblo en Finlandia Jyväskylä: Jueves, Jul 28 2005 

A partir de septiembre de este año estaré cursando mi maestría en esta ciudad Jyväskylä… aquí algunas fotos.

Esperen más noticias

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A partir de septiembre solo en cines… finlandeses

Preview de mi nuevo pueblo a medio Finlandia: Jyväskylä

Sí está un poco solitario el lugar no?

creo que si va a haber un frío de la chingadisisísima….

Trailer: Mi nuevo pueblo en Finlandia Jyväskylä: Jueves, Jul 28 2005 

A partir de septiembre de este año estaré cursando mi maestría en esta ciudad Jyväskylä… aquí algunas fotos.

Esperen más noticias

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A partir de septiembre solo en cines… finlandeses

Preview de mi nuevo pueblo a medio Finlandia: Jyväskylä

Sí está un poco solitario el lugar no?

creo que si va a haber un frío de la chingadisisísima….

La subasta de joyería fina y relojes Miércoles, Jul 27 2005 

Para complementar la ya ecléctica colección de narraciones de mis andares, debo comentarles a mis múltiples lectores, que ayer fuimos Danaeé y yo a una subasta para caridad de joyería fina y relojes caros, que la gente que empeña sus prendas en algún momento no pudo recuperar. El evento fue en un prestigiado hotel de Polanco, dónde obviamente había vinito y canapés; aunque la verdad es que fue una subasta para recordar, sobretodo por la cantidad de entes de caricatura que nos encontramos, a saber:

1. El narco – Un monigote de complexión bastante robusta y muy moreno, vestido con traje negro caro, más no impagable, y quien portaba un anillo de diamantes del tamaño de la carátula de un reloj de pulsera ¡Naco, naco, naco!. Este distinguido invitado fue el protagonista de dos muy buenas historias:

En primer lugar en una puja por un anillo de diamantes muy bonito engarzado en un aro de platino, cuando la subasta estaba en los 23,000 pesos, se levanta y saca un lente de joyero para verificar la pureza del cristal; después de la pose, por que obviamente era el centro de atención, decide elevar su oferta, para terminar ganándole la oferta a un inglés con cara de pocos amigos.

En otra ocasión, en una oferta por un Rolex, el tipo pide autorización a alguien por teléfono de levantar su oferta… el teléfono tenía una cubierta de la pantera rosa a blanco y rosa, y el tonito de la pantera rosa también. Sobra decir que pagó sus compras, como 80,000 pesos en efectivo.

2. La dama de sociedad – Una señora a simple vista muy agradable con quien tuve la oportunidad de cruzar un par de palabras, me comentaba muy animadamente, entre un par de sorbos de su vino blanco espumoso, probablemente champagne, que el día anterior se había subido a un microbús ¡Un microbus! Y le había maravillado la cantidad de rostros y vidas diferentes que transitaban en estos “exóticos” medios de transporte.

3. Las turistas – Un par de japonecitas entraron a la subasta, yo supuse que para comprar un par de joyas o algo, pero en realidad no compraron absolutamente nada y sí bebieron de vinito y le entraron pesado a los canapés.

En realidad yo hubiera estado en la categoría tres pero, todo sea en pro de la anécdota, y ligeramente impulsado por Dan, me compré un bonito reloj de bolsillo de los años treinta con caja de oro… suena excesivo, pero era la pieza más barata de la subasta, importante para nosotros de la “Chicken class”, y ahora puedo decir:

“Recuerdo la vez en la que gané la subasta por mi reloj de oro” (con todo y la ceja alzada y el tono de lord inglés ;-D )

La subasta de joyería fina y relojes Miércoles, Jul 27 2005 

Para complementar la ya ecléctica colección de narraciones de mis andares, debo comentarles a mis múltiples lectores, que ayer fuimos Danaeé y yo a una subasta para caridad de joyería fina y relojes caros, que la gente que empeña sus prendas en algún momento no pudo recuperar. El evento fue en un prestigiado hotel de Polanco, dónde obviamente había vinito y canapés; aunque la verdad es que fue una subasta para recordar, sobretodo por la cantidad de entes de caricatura que nos encontramos, a saber:

1. El narco – Un monigote de complexión bastante robusta y muy moreno, vestido con traje negro caro, más no impagable, y quien portaba un anillo de diamantes del tamaño de la carátula de un reloj de pulsera ¡Naco, naco, naco!. Este distinguido invitado fue el protagonista de dos muy buenas historias:

En primer lugar en una puja por un anillo de diamantes muy bonito engarzado en un aro de platino, cuando la subasta estaba en los 23,000 pesos, se levanta y saca un lente de joyero para verificar la pureza del cristal; después de la pose, por que obviamente era el centro de atención, decide elevar su oferta, para terminar ganándole la oferta a un inglés con cara de pocos amigos.

En otra ocasión, en una oferta por un Rolex, el tipo pide autorización a alguien por teléfono de levantar su oferta… el teléfono tenía una cubierta de la pantera rosa a blanco y rosa, y el tonito de la pantera rosa también. Sobra decir que pagó sus compras, como 80,000 pesos en efectivo.

2. La dama de sociedad – Una señora a simple vista muy agradable con quien tuve la oportunidad de cruzar un par de palabras, me comentaba muy animadamente, entre un par de sorbos de su vino blanco espumoso, probablemente champagne, que el día anterior se había subido a un microbús ¡Un microbus! Y le había maravillado la cantidad de rostros y vidas diferentes que transitaban en estos “exóticos” medios de transporte.

3. Las turistas – Un par de japonecitas entraron a la subasta, yo supuse que para comprar un par de joyas o algo, pero en realidad no compraron absolutamente nada y sí bebieron de vinito y le entraron pesado a los canapés.

En realidad yo hubiera estado en la categoría tres pero, todo sea en pro de la anécdota, y ligeramente impulsado por Dan, me compré un bonito reloj de bolsillo de los años treinta con caja de oro… suena excesivo, pero era la pieza más barata de la subasta, importante para nosotros de la “Chicken class”, y ahora puedo decir:

“Recuerdo la vez en la que gané la subasta por mi reloj de oro” (con todo y la ceja alzada y el tono de lord inglés ;-D )

Caminos por Michoacán Jueves, Jul 21 2005 

La provincia mexicana es increible, uno puede hallar lugares fenomenales a pocas horas de manejar hacia cualquier parte saliendo de nuestra amada capital la Ciudad de México.

En esta ocasión fue el turno de Michoacán, o al menos una pequeña partecita, tampoco se puede todo en un fin de semana ¿cierto?. Decidimos Danaeé y yo salir de madrugada de la ciudad más surrealista para dirigirnos con rumbo desconocido en la carretera hacia Guadalajara.

Después de algunas horas de manejar, decidimos hacer base en Patzcuaro, uno de los llamados “Pueblos mágicos” que ni Dan ni yo conocíamos. Indudáblemente es precioso y parece nacer del lago del mismo nombre y subir a la montaña. Nos recibió con sustechos de dos aguas, sus paredes blancas con detalles en rojo, sus muchas plazuelas, así como sus mercados de artesanías y telas.

Después de recorrer Patzcuaro, decidimos acercarnos más hacia el lago, en cuyo centro se encuentra la isla de Janitzio, lugar mundialmente famoso por sus fiestas de día de muertos. Cruzamos el lago en lancha/ Microbús marino y subimos al islote lleno de casitas pintorescas y caminos empedrados. El pueblo empotrado en la montaña es probablemente una vista digna de una postal, que de hecho hay muchas, ya que Janitzio es también una trampa para turistas desprevenidos; en todo el camino hay inumerables tiendas de “recuerditos” que venden sus productos a “gringo prices”.

Pasamos la noche en Uruapan, ya que el plan original incluía escalar el volcán del Paricutín, cosa que no fue posible por la premura de regresar a trabajar el lunes como buenos ciudadanos; sin embargo, sí tuvimos la oportunidad de viajar a una bonita cascada cercana que lleva por nombre purépecha: “La Tzararacua”, el lugar es particularmente bunito y estruendoso con una caida de agua de más de 20 metros enmarcado en una bonita pared de agua.

Por la tarde pasamos a otro bonito pueblo llamado Santa Clara del Cobre, que efectivamente, vende cobre… el pueblo está lleno de artesanos muy buenos que trabajan el cobre desde hace varias generaciones y se puede encontrar artesanía bastante bonita… y barata.

Ya cayendo la tarde, decidimos tomar el camino de regreso a la ciudad, deseando haber podido permanecer más tiempo en esos parajes mágicos.

Abajo podrán ver algunos de los magníficos lugares que visitamos Danaeé y yo.

La Tzararacua Jueves, Jul 21 2005 

Esta es una impresionante cascada a sólo unos minutos de Uruapan, es por demás recomendable y espectacular
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Dan y yo en la Tzararacua Jueves, Jul 21 2005 

Si hasta parece fotomontaje cierto?
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Cementerio en Janitzio Jueves, Jul 21 2005 

Este pintoresco pueblo está sobre un islote a la mitad del lago de Patzcuaro, es conocido por sus rituales de día de muertos por allá por noviembre.
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